Mi propuesta como

GOBERNADOR

Programa Gobernador Regional Tarapacá
Jose Miguel Carvajal Gallardo

La degradación de la política chilena, la crisis de la institucionalidad de la transición, los abusos y las injusticias en contra de nuestra gente, la sociedad del lucro que han construido los partidos de la ex Nueva Mayoría y los conservadores de la Derecha, la corrupción y el cohecho ha llegado a dimensiones y espacios nunca antes vistas en Chile.

El problema de fondo es la crisis del sistema político, la democracia limitada que heredamos de la transición. El problema en Chile no se reduce a un problema de Izquierdas o Derechas, como algunos la denominan, más bien, el conflicto está entre la ciudadanía y la clase política-empresarial que ha corroído el país.

Casi todos los sectores de la sociedad consideran que este ciclo político está en etapa terminal, salvo la casta política que insiste en que el asunto se resuelve con simples reformas, que intentan asegurar su permanencia en el poder.​

Tenemos un proyecto diverso en orígenes, historias, caminos recorridos y territorios. Pero nos une la férrea convicción de construir Chile con nuestros habitantes, contra el abuso de las y los poderosos, de las élites y la clase política-empresarial, independiente del polo político al que pertenezcan. No somos transversales porque no somos casta, no somos de élite, somos Gente Común, somos el pueblo que despertó.

Un programa de transformación y sentido de urgencia para la región de Tarapacá, debe poner en el centro a las personas, su dignidad, bienestar y desarrollo. Un programa que rescate, ponga en valor y proteja nuestra identidad local. Un proyecto región construido con y para los tarapaqueños, que se acreciente entre la ciudadanía, pero al mismo tiempo, sea ejecutado colaborativamente, con todos los actores de Tarapacá, generando altas instancias de participación ciudadana que permitan abordar los desafíos conjuntamente y una fiscalización ciudadana activa.  

Este programa orientador busca a través de la inversión y gestión pública frenar el abandono y postergación de nuestra tierra y nuestra gente, llevando la inversión a quienes más lo necesiten, y en aquellas áreas donde la región pueda dar un salto al desarrollo, en un mundo que busca la sustentabilidad, la inclusión, y el respeto por las diferencias, como mínimos comunes de nuestra sociedad. Transformar, para lograr diversificar la matriz económica, generar valor a través de la innovación e investigación. Con un fuerte liderazgo emprendedor. Un nuevo Gobierno Regional eficiente, que genere y promueva políticas públicas, innovadoras, tecnológicas, protectoras del medio ambiente y el agua, que aseguren la inclusión de toda la comunidad en ellas, para convertirnos en un referente de la Macro Zona Norte del nuevo Chile, democrático, con paridad de genero, popular, con arraigo e identidad local. ASÍ, GANA TARAPACÁ.

SENTIDO DE URGENCIA - DIGNIDAD - EMERGENCIA SOCIAL         

 

Este programa de gobierno regional tiene como eje central la dignidad de cada uno de los habitantes de la región de Tarapacá, como cualidad inherente a su condición humana de la que emanan los derechos humanos fundamentales. 

Desde esa perspectiva, atender y solucionar las diversas emergencias sociales es un eje prioritario en nuestro programa de gobierno. El sentido de urgencia así lo indica. Concentraremos nuestros esfuerzos en la elaboración de un plan multisectorial con propuestas directas que devuelvan la dignidad a nuestros habitantes en áreas como servicios básicos, infraestructura habilitante de los espacios públicos que requiere la comunidad para su total desarrollo y calidad de vida, conectividad, y en aquellas demandas esenciales para quienes hoy se encuentran en mayor desprotección: las familias Hospicianas, del Tamarugal, de las caletas, y de los barrios de Iquique. 

 

Uno de los grandes problemas en la región es la vivienda, la que bajo la actual constitución es un bien de consumo, y no un derecho humano fundamental.

Por tanto, es urgente poner en el centro a las personas, su bienestar y tranquilidad, que los haga sentirse incluidos y parte de una comunidad, SU comunidad. Sobre ese pilar –que es su casa- es posible mirar el futuro en dignidad, desarrollo e inclusión en la sociedad nacional de hoy.

Asumiré el desafío de resolver el gran déficit de viviendas en la región, asegurando terrenos para los comités de viviendas, de modo que las inversiones -hoy en pausa- se transformen en una realidad que concrete los diversos proyectos inmobiliarios que los habitantes esperan hace más de 10 años. 

 

En la región la salud está en crisis. La falta de insumos, especialistas, infraestructura adecuada, servicios especiales de transporte para adultos mayores y personas en situación de discapacidad, planes de prevención de las enfermedades con mayor índice de morbilidad como el cáncer de piel, patologías de salud mental, de consumo de drogas y alcohol, entre otras; el desfinanciamiento de programas, afectan a la población más vulnerable, especialmente a las mujeres, la población LGTBI y los adultos mayores, situación que se ha agravado en el contexto de emergencia sanitaria del Covid-19. 

Es prioridad abordar estas áreas, con énfasis en la población que más lo necesita, de acuerdo a sus necesidades particulares para tener una salud atenta, oportuna y con un alto nivel de prevención. Infraestructura para los servicios de salud, procurando una efectiva llegada a toda la población y un servicio de excelencia en la atención de sus beneficiados. 

Una educación con recursos para programas complementaros, y materiales educativos, infraestructura y tecnología que brinde conocimientos, intereses y herramientas de desarrollo a los niños y jóvenes con planes educativos innovadores y actividades deportivas y culturales que complementen su experiencia educacional en los años claves de la vida y que a futuro fortalecerá el capital humano local, a través de la transformación digital, impulsando programas de apoyo en esta materia para las pymes y empresas de la región, generando un dialogo entre las empresas públicas y privadas de Tarapacá.

TRANSFORMADOR 

 

La región ha sido tierra de grandes riquezas naturales, desde Huantajaya con la plata, el salitre, la minería extractiva de cobre y otros minerales no metálicos, la pesca y siempre ha existido la necesidad de no depender exclusivamente de una industria. 

 

Abrir y cerrar faenas mineras a lo largo de la historia ha sido un error. Debemos iniciar el camino de la transformación económica, apuntando a una diversificación de la matriz. 

 

Para ello es fundamental terminar con la dependencia directa de la minería, que hoy representa un aporte cercano al 50% del Producto Interno Bruto regional, y convertir a Tarapacá en una zona de seguridad alimentaria, a través de la pesca artesanal y la agricultura. También robustecer y potenciar el turismo y sus servicios durante todo el año, convirtiendo esta área en otro pilar de nuestro desarrollo, así como trabajar en proyectos de energías limpias, como una nueva e innovadora área de crecimiento económico. 

Por otra parte, debemos recuperar las empresas públicas de Tarapacá, tanto Zofri como la Empresa Portuaria de Iquique, (EPI), deben ser abordadas desde una perspectiva de vinculación con la región, con una gobernanza local, con directorio compuesto en su totalidad por personas e instituciones regionales. Debemos asegurar un futuro sostenible del comercio y la logística, así como buscar cómo aumentar los ingresos que ellas entregan a la región, eliminando el proceso por el que deben tributar en la Capital.

 

Aprovechar la localización geopolítica de Tarapacá y avanzar en la integración con los países hermanos y limítrofes para desarrollar la Plataforma de Conexión Comercial de Sudamérica con el resto del mundo. El corredor bioceánico es una oportunidad y requiere ser desarrollado y potenciado.

 

También es urgente regular el abusivo consumo de agua de la Cuenca del Tamarugal por parte de las faenas mineras, y encaminarlas hacia un modelo sostenible y sustentable de cuidado con el medio ambiente, a la par de impulsar la inversión en la desalinización del agua, y así priorizar el consumo humano y de la fauna y el cuidado de la naturaleza y el medio ambiente por sobre la rentabilidad. Una economía extractiva ya no tiene cabida en la región. 

Otro eje transformador es fortalecer el capital humano, a través de la transformación digital, necesaria en este nuevo mundo conectado, así también impulsar programas de apoyo en esta misma materia para las Pymes y empresas de la región. 

 

Desarrollar ciencia en Tarapacá, para Tarapacá y por Tarapacá, impulsando la red de conocimiento dispuesta para enfrentar los desafíos futuros de nuestra región.  Para esto, es vital la creación de espacios de colaboración desde el Gobierno Regional. 

IDENTIDAD REGIONAL

Es de gran importancia poner en valor nuestra identidad, religiosa, deportiva, cultural y social, que son nuestro orgullo regional, la tierra de campeones, La Chinita, El Lolo, los diversos eventos culturales, y el gran trabajo de clubes deportivos, y juntas de vecinos. 

 

Nuestro programa establece rescatar, preservar, poner en valor la riqueza patrimonial del salitre, y de tantas actividades de cordillera, pampa y mar. Impulsar la industria del cine, del teatro, la música la economía creativa, una gran oportunidad si valoramos nuestra riqueza cultural, nuestras bandas de bronces o lakitas, entre tantas más.  

 

Entregar apoyo al deporte formativo y competitivo, no sólo a través de infraestructura por ejemplo, generando ese gran y anhelado albergue para todas las disciplinas donde desarrollar encuentros nacionales e internacionales, sino también con programas regionales integrales, que permitan volver al eslogan del “Tierra de Campeones”. Tanto el boxeo, el fútbol, el basquetbol, la casa submarina, el patinaje, y más, tienen hoy en día grandes talentos que debemos impulsar. 

PARTICIPACIÓN, INCLUSIÓN Y COLABORACIÓN

Conocer a fondo cada rincón de Tarapacá y a sus habitantes con sus intereses, inquietudes, sueños, necesidades y problemas, el reunirme con cada uno de los dirigentes deportivos, asociaciones culturales, juntas de vecinos, agrupaciones de trabajadores, dirigentes sociales, comités de vivienda, agrupaciones religiosas y culturales, entre tantos más, hizo que entendiera que junto a cada uno de ustedes se traza el camino para construir un futuro de dignidad para sus habitantes, que es el trabajo en conjunto es la llave para lograr grandes cambios.

 

Esta nueva ruta se construye juntos, el nuevo Chile se escribe entre todos y todas. Por eso estableceré los más amplios espacios de participación ciudadana, referéndum, cuentas públicas, y toda aquella metodología, que apunte a tener una ciudadanía activa y, por lo mismo, una verdadera democracia regional.  Mi oficina estará en terreno.

 

Atender con cariño, pero sobre todo trabajo, a las personas en situación de discapacidad, construyendo con su red de apoyo, una región de todos y todas, donde exista infraestructura pública y privada accesible Es necesario también implementar programas de apoyo y atención médica especializada que promuevan y garanticen  su independencia, autonomía y participación social.  

 

Nuestro programa también contempla involucrar a los pueblos originarios en las decisiones territoriales, respetar su cosmovisión, aprovechar la oportunidad de trabajar con la gran diversidad de familias migrantes existentes en diversas áreas culturales, educativas y sociales. Velar por la diversidad de culturas.

Asimismo es clave colaborar con la academia, con las organizaciones sociales, con los investigadores, con el sector privado, con los gremios, y sindicatos, para construir juntos una región para el nuevo Chile. Desarrollar espacios de colaboración requiere fortalecer la asociatividad.

RED DE PROTECCIÓN SOCIAL REGIONAL 

Abordar y enfrentar desafíos complejos y urgentes como la cesantía,  la delincuencia, el consumo de drogas y alcohol, la salud mental de nuestra gente, disminuir el temor de aquellos que no lo han pasado bien por estos males, que ven su vida afligida, lograr a través de la empatía y la solidaridad la anhelada confianza en sí mismos y  seguridad que han perdido.

 

Para evitar el delito, es de vital importancia su prevención a través de la reducción de los factores de riesgo social que llevan a un individuo a delinquir. Para ello, el tejido empresarial es fundamental para la reinserción y las organizaciones sociales, tales como las juntas de vecinos, que tienen mucho que aportar en este sentido. 
 

La informalidad en el comercio es una de las tareas urgentes en nuestra región, para mejorar las condiciones laborales mínimas para ello, y la seguridad previsional, conocimientos técnicos, entre otros factores. 

 

Apoyar al sector informal de Tarapacá, acompañar un proceso no sólo con apoyo económico, sino también de competencias, tanto para aquellos en primera categoría, como aquellos a honorarios, independientes, que requieren asistencia y conocer las herramientas existentes.

© 2020 José Miguel Carvajal